Retomo la actividad del blog desviándome de la temática de Flames of War y recuperando uno de los clásicos, el anime.
Tengo un amigo que "lo pasa mal" y colecciona el manga de la serie que nos ocupa, Monster Musume no Iru Nichijou o "El día a día viviendo con chicas monstruo". Esta obra se enmarca cómodamente en el terreno de los "harem" de modo que las situaciones que se cubren ya las hemos visto en cientos de sitios. El añadido de las chicas semihumanas solamente le da un aire un poco distinto y aumenta el potencial de fanservice fantasioso. Por supuesto MonMusu está repleta de dicho fanservice en abundancia, especialmente en las páginas del manga.
Unos meses antes de que se estrenara el anime dicho amigo me enseñó el manga y después echándole un ojo en las páginas de "scanlations" me pareció demasiado "agobiante" (ya llevamos unas cuantas comillas). En cambio el anime es harina de otro costal, decidido a darle el crédito de uno o dos capítulos ha acabado por engancharme y desplazar a mi otra apuesta para esta temporada, Charlotte de Key (de la cual hablaré en otra ocasión, sin duda). Esto se debe a que la serie es terriblemente divertida, manteniendo su consistencia hasta los 5 capítulos vistos y ya llegando casi al ecuador.
Como punta de lanza MonMusu tiene un harén bien nutrido (demasiado, incluso) que por fortuna fluye adecuadamente. Es decir, si a cada capítulo se introduce una heroína (al siguiente ya tendremos a todas), no hay sitio para el relleno. Naturalmente la gracia de la serie reside en saber con quién se queda el genérico e insustancial protagonista; solamente puedo desear que la segunda mitad de la serie no se desperdicie con capítulos genéricos con situaciones mil veces vistas, y que la cosa vaya rodada.
Los diseños están más que bien.
Si Amagami se basaba en el romance y el pasteleo MonMusu se apoya en un sentido del humor casi continuo y descacharrante, lo que sin duda es un enfoque muy bueno para una serie de este estilo. ¿Cuántas veces un "harem" no ha resultado aburrido porque quería meter una trama seria o ir por otros derroteros, todo ello en medio del más descarado fanservice? MonMusu no oculta nunca lo que es e incluso abraza abiertamente todos esos "super deformeds", situaciones forzadas y coñas marineras, pero lo hace, sorprendentemente, de maneras novedosas.
A continuación una mención de las chicas.
Miia (Lamia)
Es la heroína por defecto y la que parece más favorecida por el guión para la suculenta boda. Llama a Kimihito "darling" (en plan Hikari de KOR). Es la que más en mente tiene la conquista de Kimihito, llevando la iniciativa estos primeros capítulos, y posiblemente por los restos. Personalmente es divertida pero el guión deforma el personaje y pierde interés.
Papi (Arpía)

Centorea (Centauro)

Suu (Slime)
Esta es la chica que veo más superflua en la serie, no veo qué aporta, apenas entra en la contienda para hacerse con Kimihito. Ni siquiera habla, sólo la lía y provoca situaciones chocantes. De cualquier modo es la que menos me gusta.
Mero (Sirena)

La chica araña
Teóricamente saldrá en el siguiente capítulo y habrá que ver para juzgar.
(El crédito del fanart va a sus respectivos autores. Muchas gracias.)
Por último una reflexión: si Monster Musume es porno demigrante y 50 Sombras de Grey es una obra de arte de masas, el mundo se está yendo a la mierda.
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